Análisis de Kingdom Come: Deliverance

La primera vez que vi Kingdom Come: Deliverance, inmediatamente recordé la película El Reino de los Cielos. En mi opinión, creo que hay una frase de la película que podría definir perfectamente la experiencia del videojuego:

“Un Rey puede mover a un hombre, un padre reclamar a un hijo, pero no olvides que aunque aquellos que te mueven sean reyes u hombres con poder, tú eres el único responsable de tu alma. Cuando comparezcas ante Dios, no podrás decir que otros fueron dueños de tus actos o que la virtud no era oportuna en aquel momento. Eso no es suficiente. No lo olvides.”

-Rey Balduino IV

Kingdom Come: Deliverance

Aventura de rol, en primera persona y mundo abierto. Desarrollado por Warhorse Studios (Mafia II). Lanzado el 13 de Febrero de 2018 para PC, Playstation 4 y Xbox One. Financiado por Kickstarter y más tarde mediante un crowdfunding en la web oficial, acabó interesando a la editora Deep Silver, quien hizo posible su lanzamiento en consolas.

Kingdom Come: Deliverance está ambientado en la época medieval y es de corte realista. Cuando decimos que es realista, no nos referimos únicamente a los gráficos. El nivel de detalle en todos los ámbitos es asombroso, rozando lo abrumador en muchos casos. Hablamos de un título serio y duro, despegado de lo fantasioso y más centrado en datos históricos. Aquí no hay dragones, tan solo castillos, acero y caballeros.

VideoAnálisis

Historia

Nos encontramos en el año 1403, época medieval del Sacro Imperio Romano. Tras la muerte del rey Carlos IV, su hijo Wenceslao IV es incapaz de mantener el orden y la paz en el reino debido a su dedicación a los placeres mundanos. Nobles y personajes notables de la sociedad deciden dar su apoyo a Segismundo, hermano del difunto rey. Este secuestra a su sobrino, le obliga a abdicar e inicia una persecución por todo el reino de toda persona que no le apoye. Violencia, acero, sangre, caos, traición, corrupción, barbarie… El título de Warhorse Studios refleja a la perfección la oscuridad del medievo y plasma una revolución social en toda regla.

Los asaltos a villas, ciudades y castillos se suceden. En una pequeña villa se encuentra nuestro protagonista, Henry, un joven que vive despreocupado de todo. Hijo de un Maestro Herrero y aprendiz del mismo. La muerte recae sobre el hogar de nuestro protagonista. Es aquí cuando los hechos históricos y la trama de Henry confluyen: sus padres son brutalmente asesinados y él se ve obligado a huir. La superación de la muerte de sus padres, sobrevivir en un mundo duro y cruel, la venganza y búsqueda de honor cimentarán la trama de nuestro protagonista.

Análisis Kingdom Come Deliverance

Mundo Abierto

Kingdom Come: Deliverance promete una experiencia realista de la vida medieval y lo cumple al pie de la letra. Villas, bosques, castillos, tabernas, plazas centrales con mercado, caminos, campamentos… Da igual dónde vayas, qué hagas y con quién hables, se respira pura edad media.

El mapa tiene una extensión de 16 kilómetros cuadrados, una cifra más que respetable para ser un primer proyecto. El mundo es descomunal más por riqueza que por tamaño. Hay vida donde mires. Los bosques están llenos de animales y vegetación que podemos cazar y recolectar. Las villas y ciudades cuentan con tabernas, armeros, alquimistas, escribas… Cada ciudadano tendrá su historia: desde dramas del día a día a grandes aventuras. Tenemos a nuestra disposición muchísima exploración, con todos los peligros que un mundo así conlleva. No exageramos al decir que es posible morir en cualquier momento y lugar, si no tenemos la cautela necesaria. Por ello, contaremos también con un factor supervivencia.

Análisis Kingdom Come Deliverance

Todas las villas y ciudades están conectadas por caminos, dichos caminos son un regalo para la vista tanto si vamos a pie o a caballo. Recordemos que nos encontraremos en un mundo rural.

Eres libre. Puedes ir y hacer lo que quieras, literalmente. Puedes realizar las misiones yendo al grano o completando todas las sub-tramas. Puedes montarte en tu caballo y disfrutar de las vistas, ir a una taberna, explorar los bosques y villas, tener citas, ir a los baños y hacer algo más que asearte, pasear por los mercados, robar, ir de tiendas… También puede darte la vena psicópata y terminar clavando tu hacha en el cráneo de todo aquél que te topes en el camino, para luego esconder su cuerpo saqueado entre los matojos (no digo que lo haya hecho, lo hizo un amigo… un conocido… Necesito ayuda).

Por supuesto, contaremos con un sistema de “viaje rápido” y “espera”, y lo pongo entre comillas porque he llegado a ir a la cocina a por un refresco, volver y seguir teniendo tiempo de ver al muñequito desplazándose por el mapa o el reloj girándo.

Apartado gráfico, el precio de la ambición

Que Kingdom Come es un juego precioso roza lo indiscutible por cualquiera que se haya deleitado con sus lomas, montañas, riachuelos y villas. Por otro lado, tenemos que ser críticos: no es lo mejor que vas a ver. Animaciones faciales reguleras, bugs de superposición de personajes, preferiría olvidar el mal rollo de algunas cámaras de diálogo, el horizonte en ocasiones parece un fondo plano (rollo Show de Truman)… No son los mejores gráficos, pero eso no impide que el juego luzca precioso y que esté cargado de detalles. No nos malinterpretéis: gana lo bueno sobre lo malo.

Análisis Kingdom Come Deliverance

La parte más negativa del juego es su rendimiento en consolas, deja mucho que desear. Las caídas de FPS en momentos como batallas y zonas muy pobladas, logran sacar al jugador de la profunda inmersión. Durante las batallas se hace imposible jugar, y más con el exigente sistema de combate.

Los bugs de texturas es otro de los grandes problemas. En el menú de personaje no es difícil verlos, aunque he llegado a ver algunos bastantes graciosos por el mapa. No son cosas demasiado relevantes, pero están ahí. De igual manera, Warhorse Studios está trabajando en ello con diversos parches.

Por último y no menos importante, Kingdom Come: Deliverance cuenta con una banda sonora increíble y variada. No sólo ayuda a la ambientación y a la inmersión, sino que el juego usa la música en cinemáticas sin comunicación verbal para transmitir una conclusión o el estado de la relación entre dos o varios personajes.

Rol del auténtico

Muchas personas han comparado a Kingdom Come: Deliverance con Fallout, Skyrim, Mass Effect e incluso con The Witcher. Si bien comparten conceptos, no te dejes guiar por estas comparaciones. El título de Warhorse Studios dista mucho de todos ellos y puede que caigas en un gran error si usas el argumento de la comparación para adquirirlo. Esto es algo que he leído cientos de veces desde que salió y que no comprendí hasta que jugué.

Olvídate de dragones y magia. Aquí sólo hay acero, sangre y honor. Lo más cerca que vas a estar de lo fantástico es con la alquimia y la religión.

Cuando decimos “rol del auténtico”, nos referimos a un rol genuino, puro y de la vieja escuela. Esto implica un sistema de combate complejo, profundo y no apto para impacientes, ya que requerirá muchas horas. También hablamos de una experiencia de juego pausada: muchas cinemáticas, conversaciones, partes en las que simplemente tendremos que patrullar, pasear junto a alguien escuchando la conversación, etc… Kingdom Come es un juego de refresco y pizza: Si no estás dispuesto/a a invertir muchas horas y comprometerte, tu experiencia será corta y aburrida.

Análisis Kingdom Come Deliverance

Nuestro personaje principal se basará en un nivel y sus múltiples atributos, en los que encontraremos sub-atributos que debemos mejorar para avanzar en el atributo en cuestión. ¿Cómo mejoramos los atributos? Practicando, como la vida misma. Si quieres ser bueno con la espada, pelea. Si quieres tener más aguante, corre. Si quieres mejorar equitación, monta a caballo. También podremos entrenarnos con instructores, pero tendremos que pagar y el sistema será el mismo: la repetición. Depende de nosotros qué aspectos mejorar y en qué momento. Esto será decisivo a la hora de afrontar los acontecimientos.

Otro factor que hace de Kingdom Come una experiencia de “rol auténtica” es su complejo sistema de personalidad y relaciones. Tendremos varias opciones a la hora de conversar: alabar, mentir, sobornar, presionar, ser emocional, racional… No sólo debemos tener en cuenta los atributos sociales de nuestro personaje, sino nuestra reputación, contexto, apariencia y rango social; también el rango social de la persona a la que nos dirigimos. Por ejemplo: siendo un herrero, no debes presionar ni amenazar a un caballero o noble, ya que te puede costar la vida. Nadie nos guiará, así que deberemos atender bien a las conversaciones y detalles para guiarnos durante las misiones. Este juego tampoco terminará de ser apto para aquellas personas que no se “metan en el papel”, requiere una madurez y empatía sorprendentes.

Análisis Kingdom Come Deliverance

Nuestras decisiones tienen un impacto directo en el mundo. Con cada acción definiremos quiénes somos y nuestras relaciones. La diferencia entre ser una persona buscada y una reconocida por su honor, se verá reflejada al entrar en campamentos y hablar con nobles y caballeros, por ejemplo. Lo verdaderamente mágico de Kingdom Come viene aquí: si robas un objeto y no eres descubierto, tu reputación no se verá dañada; pero si haces gala de tu trofeo o lo vendes en la tienda de la esquina, la noticia se correrá y tu reputación caerá, al igual que probablemente lo haga tu culo sobre el suelo del calabozo. De igual manera, si matas a alguien y escondes su cuerpo, no ocurrirá nada; por el contrario, si alguien lo encuentra… Ya os imagináis.

No todo es épica, lo trivial también importa

No todo son batallas, tabernas y placeres mundanos; Henry debe realizar funciones básicas como alimentarse, dormir, descansar… Y otras no tan básicas como vigilar lo que come (sí, la comida tiene “caducidad” y puede infectarnos) y curarse las heridas. Cuidado desde donde saltáis, porque podéis haceros esguinces y romperos los tobillos (yo llegué a morir desangrado por partírmelos). La stamina es otro factor importante. Si abusamos de ella, se nos nublará la vista.

El tema económico siempre es un problema en la vida real. ¡En Kingdom Come también! No es sencillo conseguir dinero y. cuando lo consigues, se va rápido. Lo que nos lleva al siguiente punto: la gestión del inventario.

Análisis Kingdom Come Deliverance

El inventario tiene un diseño clásico y no siempre intuitivo. ¿Qué tiene que ver el dinero con Henry y su equipo? Mucho. Deberemos mantener cada pieza de nuestro equipo. Todo se desgasta con el tiempo. Pocas cosas se regalan en este juego. Cada pieza de armadura ofrece protección, pero también definen nuestra imagen. Ojo a la hora de escoger.

¿Qué hay más trivial que “guardar partida“? En el título de Warhorse Studios ni siquiera eso es fácil. Este evento sólo se producirá al completar objetivos de misiones, consumir aguardiente Schnapps, que deberemos comprar, o dormir en la cama.

Hora de empuñar el acero

¡Por fin te han puesto la espada en la mano y un adversario frente a ti! No. Olvídate. Borra ese pensamiento. Te van a reventar. Vas a morir. Aceptar esto te ayudará a progresar mucho.

Warhorse Studios nos presenta un sistema de combate exigente, complejo y profundo. Que seamos unos completos inútiles al principio de la historia está argumentalmente explicado: somos un hijo de herrero que en su vida ha empuñado una espada. Henry y tú sabéis lo mismo sobre esgrima en Kingdom Come: Nada.

El combate es algo que debemos tomar con mucha mesura en este título. Es muy difícil de dominar, así que tienes que practicarlo. Al mismo tiempo, debes elegir correctamente tus batallas. Podemos dividir el combate en dos bloques:

· Tipos de ataques: débil y fuerte.

· Tipos de posición ataque/defensa: contamos con 5 posiciones con las que protegeremos cabeza, torso y extremidades.

Una vez conectados ambos bloques, debemos acompañarlo con nuestro movimiento por el entorno y saber medir nuestro aguante. Hablando de paciencia: si la necesitáis para dominar el sistema de combate, multiplicadla x1000 para el tiro con arco.

Análisis Kingdom Come Deliverance

Si ves que vas a morir, existe la opción de rendirse durante el combate… Aunque no es seguro que te perdonen la vida. Tu decides: morir con honor o lleno de vergüenza.

Conclusión

Kingdom Come: Deliverance, pausado, duro y no apto para todos los públicos. Ha sido una apuesta muy arriesgada que ha enamorado a un público que ansiaba un reto de estas características. La magnitud del título es enorme, ya que podremos acumular entre 30-40 horas como mínimo.

Desde el momento que te dan el control, sientes esa sensación de presión: todo es demasiado grande. ¿Qué hago?, ¿Dónde voy?, ¿Por qué? La sensación de no poder abarcar tanto. Saber que hay todo un mundo lleno de maravillas y peligros.

No te percatas lo duro y cruel que es el mundo de Kingdom Come hasta que te ves en un enfrentamiento, con poca vida, en medio de un bosque y sin ayuda; sabiendo que si te matan, volverás a la última vez que guardaste… ¡Y a saber! Ahí comprendes que estás ante un juego que no va a tener miramientos contigo, que va a castigar cualquier error, cualquier desliz moral, cualquier debilidad que hayas mostrado. Comprendes que tienes el mando, pero no siempre tendrás el control.

¿Mi recomendación?

Dale una oportunidad. Déjate absorber por los altos castillos, el sonido del acero chocando, la sonrisa de aquella chica junto al río, los gritos de la batalla, el acecho de la caza, las puestas de sol, la música, la tensión del combate, el miedo a lo inesperado… Si quieres vivir toda una aventura, Kingdom Come: Deliverance te espera. Y recordad: “no olvides que aunque aquellos que te mueven sean reyes o sean hombres con poder, tú eres el único responsable de tu alma. Cuando comparezcas ante Dios, no podrás decir que otros fueron dueños de tus actos o que la virtud no era oportuna en aquel momento.

Análisis de Kingdom Come: Deliverance para PC gracias a una copia física otorgada por Koch Media.

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