Análisis de Carmageddon: Max Damage

Vuelve al panorama una de las sagas de conducción más alocadas y sangrientas de todos los tiempos. Si decimos la palabra “Carmageddon” a más de uno le saldrá una sonrisa de oreja a oreja ya que la franquicia siempre nos ha aportado algo que no podemos discutir, diversión. Ahora toca su regreso pero en este caso a consolas de sobremesa de la actual generación. Bajo el nombre de Carmageddon: Max Damage llega a Xbox One y PS4 dispuesto a darnos un sinfín de horas de conducción alocada, choques mortales, atropellos y un sistema de físicas descabellado. ¿Conseguirá darnos lo que promete?

Los que ya tenemos unas cuantas primaveras encima sabemos que esta franquicia arrancó nada más y nada menos que en el año 1997. El primer Carmageddon nos sorprendió, ya que hasta la fecha el hecho de conducir y atropellar peatones o destruir a base de golpes a nuestros rivales (y sin hablar de los power ups) era descabellado. Desde entonces la saga ha recibido diferentes títulos, unos más valorados que otros, pero todos ellos han intentado siempre ofrecernos la loca jugabilidad del universo Carmageddon.

No hace mucho tuvimos nueva ración de Carmageddon. Con el sobrenombre de “Reincarnation” llegó a nuestros PCs, pero a pesar del esfuerzo del estudio desarrollador no tuvo la gloria que esperaban alcanzar. Ahora lo intentan de nuevo pero con una revisión más trabajada para PS4 y Xbox One e intentar de este modo llegar a un mayor público.

carmageddon: max damage

Primeras críticas

Las primeras críticas de Carmageddon: Max Damage no han sido realmente positivas pero creemos que se debe más bien a un fallo de concepto. No es un título que se deba comparar de tu a tu con otros juegos actuales. Ya que la principal premisa de Carmageddon: Max Damage es la de devolvernos a la jugabilidad descabellada y desenfrenada que le caracteriza.

El objetivo principal de Carmageddon: Max Damage es que disfrutemos conduciendo alocadamente por sus diferentes circuitos. Nos decidamos a explorar más allá de los límites de la pista, intentemos machacar a todos los viandantes, destruir a golpes a todos nuestros rivales, hacer acrobacias imposibles, probar todos sus power ups y ver como nuestro coche explota una y otra vez, ya que no somos inmortales, aunque a veces se nos olvide por completo.

Evidentemente los usuarios que busquen un título de carreras donde conseguir el tiempo más rápido de cada vuelta implique exprimir al máximo cada circuito se llevarán una gran decepción. Ya que ese no es el objetivo de Carmageddon: Max Damage. Cualquier parecido con un simulador de carreras es mera coincidencia. Y sus físicas no tienen nada que ver con las de un coche real. Pero precisamente esto es el punto fuerte de este título, ser un arcade alocado donde estrellarnos sin reservas.

carmageddon: Max Damage

Fallos técnicos

De todos modos y al igual que muchos títulos, Carmageddon: Max Damage, probablemente por los recursos limitados de Stainless Games. Tiene fallos técnicos que a veces pueden resultar algo molestos. Estos implican errores determinantes en las físicas, la cámara, o incluso los controles. Pero tampoco son tan graves como para dejar el juego aparcado. Hace unos años podrían haberse explicado o excusado. Sin embargo hubiese sido genial que estos no estuvieran presentes. Ya que en la actualidad el listón está muy alto y Carmageddon debe encontrar su hueco en el panorama. Igualmente existen unos tiempos de carga curiosamente largos. Difícil de explicar teniendo en cuenta que el título no llega a exprimir el hardware de nuestras consolas.

Dejando de lado aspectos técnicos, y si nos centramos en el pilar básico de este título que es su jugabilidad. Tenemos un sistema similar a lo que vimos en anteriores entregas. En general la forma de afrontar cada carrera y completarla puede ser de una de estas tres maneras:

  1. Ganando la carrera quedando el primero.
  2. Eliminando a todos los adversarios antes de que nadie gane la carrera.
  3. Eliminando a todos los peatones antes de que nadie gane la carrera.

Como podéis ver la forma de terminar cada carrera depende única y exclusivamente de nosotros mismos. Algo que tampoco está de más. Si por ejemplo nos dedicamos a atropellar peatones, algo más complicado de lo que parece. Tendremos que dar mil vueltas por el circuito para localizarlos a todos. Para ello lo mejor es recurrir a los diferentes power ups esparcidos por la pista que afectan a los peatones. Estos nos darán habilidades especiales sacadas de una película de ciencia ficción. Tenemos unos para atacar desde bolas de fuego, muelles, rayos… hasta habilidades especiales para nuestro coche como un modo turbo o saltar por los edificios… y si no, escalarlos. Por otro lado tenemos unos de tipo “pasivo” que básicamente le dan un toque de humor extra al juego. Como hacer que los peatones sean cabezones, diminutos, suicidas… Un sin fin de posibilidades que nos sacarán más de una carcajada.

carmageddon: Max Damage

Conclusión

Si por otro lado optamos por destruir a nuestros rivales en la carretera tampoco nos vendrán mal los power ups que hemos citado anteriormente. Pero estos están enfocados para utilizarlos contra los vehículos. Uno de los que más da que hablar es la bola de metal con pinchos… difícil de manejar pero con consecuencias que a más de uno alegrará el día. Llegado a este punto podemos ver como la IA de los rivales no es que está muy avanzada. En determinadas cuentas es correcta y cumple su cometido. Pero tenemos que olvidar que nuestros rivales se vayan a dedicar a realizar estrategias para atacarnos. Nada más lejos de un “evadir y embestir”.

Cuando nos cansemos de destruir y atropellar peatones. Siempre podemos pasar otro buen rato viendo las repeticiones desde diferentes ángulos, a cámara lenta, etc., gracias a su modo repetición. Y tampoco nos olvidamos del taller donde podremos adquirir nuevos vehículos (a cual más extravagante) y mejorar nuestro coche (motor, carrocería, suspensión, etc.).

En definitiva, si te gustan los títulos arcade, no eres un “tiquismiquis” de la conducción y no te importa que los gráficos del juego no sean del todo actuales Carmageddon: Max Damage te dará un buen puñado de horas y diversión.

Un juego atemporal que por desgracia no ha tenido la versión que todos esperábamos. Pero que a los nostálgicos ha conseguido enganchar de nuevo. Esperamos que Carmageddon: Max Damage sea el título que devuelva al panorama actual la franquicia y que dentro de un tiempo Stainless Games se remangue y ponga en marcha un nuevo Carmageddon más ambicioso que corra de la mano de los nuevos tiempos.

 

Comentarios
  1. Avatar
    Rob

    Qué recuerdos, una putada no disponer de consola actual para probarlo…..

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