Artículo escrito por Luna Lovegood

El pasado lunes 26 de Enero pudimos asistir al evento de presentación de Project Cars en la sede de Bandai Namco, a pesar de que aún falta poco más de un mes y medio para su lanzamiento, los medios pudimos probarlo y disfrutar de su alucinante jugabilidad.

 

En la sala nos pudimos encontrar varias de las plataformas para las que saldrá este juegazo, Xbox One, PlayStation 4 y PC. Los medios pudimos probar el juego en tandas divididas, para que todos pudiésemos probar el juego en varias plataformas.

Project Cars

Evidentemente los PCs que encontramos en la sala, me eran más que familiares, pues para un gran juego también hay que tener un gran equipo que lo acompañe. En este caso había, una bestia blanca, el N-Beast Apocalypse moviendo el Project Cars en 3 pantallas de Philips 4k, en total el juego estaba funcionando a una resolución 12k, ¡algo absolutamente impresionante!

 

En este puesto además había un sillón especial de conducción y un volante para manejar el juego. Sinceramente, la experiencia me encantó. La sensación de inmersión era alucinante, conduciendo con un coche deportivo, podía ver cómo iba recorriendo el circuito y dejando todos sus elementos detrás tanto de frente, como por ambas ventanillas. Los detalles del juego  estaban cuidados al milímetro.

 

Una de las cosas que más me gustó fue combinar las distintas vistas de cámara desde el coche, conduciendo por el circuito, porque podía ver cómo dejaba la carretera atrás, el reflejo de las palmeras sobre el capó, el acabado de la pintura del coche, el horizonte del circuito… Una experiencia de conducción increíble. Hubo un momento en el cual no controlé bien el volante y el coche se fue contra un muro (no soy muy fina en el arte de la conducción), para mi sorpresa ¡el muro tenía hecho hasta los pequeños desconchones y la textura de granito!

 

El Project Cars iba con una fluidez asombrosa con su resolución 12K, realmente Bandai Namco ha roto todos los esquemas de cualquier tipo de simulador de conducción. Por un momento creí que estaba en aquel circuito lleno de palmeras y vegetación exuberante, los gráficos eran hiperrealistas. Los cambios de marcha se reflejaban directamente en la conducción del coche, y respondía de la misma forma que podría hacer un coche normal, pero llevado a la conducción deportiva, evidentemente. Cada detalle hacía acto de presencia, incluso si la tracción era delantera o trasera.

Project Cars

En el menú había muchísimas opciones de configuración, se podía personalizar absolutamente todo. Una de las cosas que me llamó muchísimo la atención era la climatología. Se podía elegir la hora exacta del día en el que se iba a hacer la carrera, con lo que el sol estaría a una altura o en otra. También se podía elegir si estaba nuboso, si llovía, o incluso que cayese sobre nosotros una auténtica tormenta eléctrica. La primera toma de contacto con este aspecto la hice con un día soleado, era por la tarde y el sol ya estaba algo bajo, por lo que había en algunos tramos del circuito que el sol me llegaba a deslumbrar un poco. En el cristal del coche se reflejaba el “fleur”, ese destello colorido de luz que nosotros mismos vemos cuando el sol está de frente. Casi me dieron ganas de echar la mano a la guantera y pillar las gafas de sol.

 

La conducción con lluvia era totalmente distinta. No es por repetirme, pero de verdad que los gráficos eran absolutamente brillantes, y con condición de lluvia se lucían aún más. Se veía hasta la más mínima gota corriendo por el parabrisas. Los charcos reflejaban los nubarrones del cielo, y salpicaban las ventanillas a su paso. Además, el coche se notaba mucho más ligero y costaba más frenar, pues el coche se deslizaba de forma natural por el circuito.

 

Es curioso, que a pesar de que el Project Cars obviamente no es un mundo abierto, si no que se ciñe al circuito, la sensación de libertad que te da el juego es asombrosa, tanto por la profundidad de sus escenarios, como por las múltiples posibilidades de personalización.

 

Esta impresión se acentuaba aún más con las Oculus Rift, la sensación de inmersión era increíble, nunca he visto nada igual. Podía ver incluso el mono de F1 que llevaba puesto, todo el interior del coche, con sus acabados. En un momento dado me di la vuelta y pude ver toda la parte de atrás del coche, incluso el limpiaparabrisas quitando la lluvia con rapidez. La sensación de conducción con las Oculus era redonda, en las curvas se me iba la cabeza de la misma forma que cuando tomas una curva muy cerrada con tu coche. Y en el momento de chocar o tener algún accidente, la visión de las Oculus simula a la perfección esta sensación. Estaba tan metida en el juego que incluso me asusté.

Project Cars

La mezcla de sonido del Project Cars también es impecable, notas el coche hasta vibrar. También creo que contribuía bastante a ello los cascos GAMDIAS Hephaestus con los que probé el juego, que vibraban al unísono del coche. Las Oculus Rift estaban conectadas a otra de nuestras pequeñas bestias, en este caso era el equipo Skynet Limited edition, con una estética deportiva que le iba muy bien al tono del juego.

 

Aunque pude probarlo también en Xbox One, y el Playstation 4, he de decir que me quedo con la experiencia del PC. Cierto es, que para estas plataformas el juego también está muy conseguido, pero ya se sabe que esto es cuestión de gustos. Con el PC me pareció una experiencia más completa, con su resolución 12k y su volante deportivo.

 

Sin lugar a duda, el Project Cars va a dar mucho que hablar. Su fecha de lanzamiento está cada vez más cerca y se está postulando como el mejor simulador del año, por el detallismo de sus gráficos y la experiencia de juego, el Project Cars me ha parecido en todos sus aspectos: soberbio.

 

Si las fotos os saben a poco, en el Reload del viernes, en nuestro canal de Youtube podréis ver el vídeo del evento.

Probamos el Project Cars en un evento de Bandai Namco
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