Las numerosas demandas colectivas estadounidenses a Pokémon Go han hecho que un juez federal acepte las quejas y las lleve a trámite formalmente. La mayoría de las reclamaciones vienen motivas por la falta de privacidad que deja el juego. No se debe olvidar que muchas Poképaradas se encuentran en propiedades privadas tales como fincas o centros educativos. Sin embargo, muchos usuarios no han dudado en traspasar los límites de estos lugares para conseguir hacerse con sus pokémons.
Se podría pensar que los culpables son, por tanto, aquellos que irrumpen en estas propiedades privadas. No obstante, The Pokémon Company es la responsable de situar los gimnasios y Poképaradas por lo que, si las demandas salieran adelante, la compañía sería obligada a reubicar algunos de ellos. Asimismo, tal y como muchas otras aplicaciones, Pokémon Go almacena datos sin el permiso de los jugadores. Esto también ha motivado alguna de las querrellas.
Pokémon Go se desploma y pierde millones de jugadores
Sea como fuere , estos escándalos no ayudarán a remontar la situación a la que se enfrenta la aplicación, que no deja de perder usuarios cada día.